Torrente, presidente (2026)

Torrente, presidente (2026)
Fotograma de la película
Fotograma de la película

Se hace muy difícil hablar de Torrente, presidente sin hacer spoilers, especialmente de sus cameos especiales, que son lo más destacable y en lo que se basa la película. Esta, como otras películas de la saga, presenta un argumento con una historia un poco superflua que une gags individuales que iba saliendo de la mente del director, como el propio Santiago Segura admitió sobre Torrente: el brazo tonto de la ley.

Aún así, en esta sorprendentemente sangrienta entrega, el director de Carabanchel actualiza la crítica social característica del personaje de José Luis Torrente y la adapta a la situación actual. De forma un tanto superficial, reprueba la ineficiencia y corrupción del grupo político gobernante, así como el antiintelectualismo y lo grotesco de la oposición más radical. 

En ambos lados, la crítica social de Segura resalta, como siempre, por lo que tiene de esperpéntica, puesto que presta atención a los aspectos más asquerosos y ridículos de la política y sociedad española a través del humor. Es justamente por ello que llega a una mayor cantidad de personas que otras críticas mejores pero más serias.

Pienso que esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de juzgar la película, sin embargo, también es verdad que, aunque sea con el objetivo de burlarse en cierta manera de ellos, Santiago Segura da dinero a personas deleznables. Desde luego, esto es reprochable.

En conclusión, hay cierta parte de las películas de Torrente que yo disfruto, puesto que me gusta la comedia negra y grotesca de la saga, que a su vez critica en cierta manera a la sociedad española. Aún así, cuando el espectador no se está riendo de un personaje “tonto” que hace estupideces, se da cuenta de todo lo malo que tiene el largometraje.

Torrente, presidente (2026)
Estás utilizando Opennemas CMS
PRUÉBALO AHORA