El Liceo, a un partido de la gloria
El Liceo se llevó los dos primeros puntos de la eliminatoria en dos partidos en los que fue muy superior a su rival. Los de Juan Copa mantienen el factor pista y se jugarán el título en los próximos dos partidos en Igualada.
El primer partido fue dominado de principio a fin por el Liceo; tanto fue así que, a los cinco minutos, Nuno Paiva y Dava Torres adelantaron a su equipo gracias a un gran disparo desde la izquierda y a un error en defensa del Igualada, respectivamente. Con el 2-0, el partido siguió controlado por los locales, que se mostraron muy seguros defendiendo, a pesar de que necesitaron varias intervenciones de mérito de Blai Roca. No obstante, supieron mantener su ventaja hasta mitad de la primera parte.
Fue entonces cuando la diferencia se volvió a ampliar, de la mano de Bruno Saavedra. El “13” liceísta condujo un grandísimo contraataque que finalizó con un dribling exquisito para, una vez delante de portería, establecer el 2-0 y firmar el gol de la noche. En este momento del partido, el Liceo continuaba marcando el ritmo y el Igualada solo se llegó a acercar al empate mediante algunos tiros de Matías Pascual, que fue el mejor de los visitantes.
Sin embargo, el momento de mayor dominio del Liceo fue en el tramo final de la primera parte, en la que Nuno Paiva, Bruno Saavedra y Carballeira sentenciaron el partido antes del intermedio con un 6-0.
En la segunda parte, Biel Llanes descontó rápidamente para los visitantes con un disparo lejano que acabó viendo portería tras una desafortunada parada de Blai Roca. No obstante, esto no sirvió al Igualada para cambiar la dinámica del partido y, tan solo unos minutos después, Arnau Xaus aprovechó un pase desde la izquierda de Dava para poner el 7-1.
A partir de este momento, ambos equipos entendieron su situación y, con el partido ya sentenciado, se permitieron dosificar los esfuerzos, siendo conscientes de que era una serie al mejor de cinco partidos. Finalmente, Dava Torres marcó un gol más y Biel Llanes puso el 8-2 final en el marcador, con el que concluía uno de los mejores partidos del Liceo de la temporada.
Dos días después, y a pesar de lo complicado de repetir el resultado pasado, el segundo juego de las finales acabó con más similitudes que diferencias. El Liceo consiguió repetir el resultado y sacar los dos puntos para mantener el factor campo.
El encuentro empezó con un rival igual de impreciso que dos días atrás y, antes de cumplir los cinco minutos de juego, Lex Cardil cometió un penalti inocente al empujar en el área a Toni Pérez en una acción en la que no había disputa de bola. La responsabilidad la asumió el capitán, que no falló en la definición y puso el 1-0 en el electrónico. Con este resultado, el Igualada siguió cometiendo errores y el árbitro señaló dos penaltis más que el Liceo no pudo transformar en goles.
No obstante, los fallos no amedrentaron a los coruñeses, que anularon el ataque de los visitantes hasta que llegó el 2-0. En este caso, sería Nil Cervera el que, desde el carril izquierdo, lanzaría un disparo durísimo que acabó por colarse en la portería de Arnau Martínez. El Liceo siguió generando ocasiones y, dos minutos después, Xaus recibió un pase en profundidad de César Carballeira para levantar la bola y superar en dos toques al portero contrario.
El Igualada continuó cometiendo errores y, en este caso, sería Cañadillas el que vería la tarjeta azul que le costaría a los catalanes el 4-0 de Paiva. Los colegiales estaban siendo muy superiores en el partido, pero estuvieron imprecisos en algunas acciones y la primera parte concluyó con el 4-0, con un Igualada que no dispuso de ninguna ocasión clara.
La diferencia del partido aún era posible de remontar y los visitantes tuvieron su oportunidad de empezar a recortar diferencias con una falta directa. Por desgracia para ellos, la suerte no estuvo de su lado y Biel Llanes mandó la bola al palo para después ver cómo Dava Torres marcaba en el contraataque.
Nuevamente, la diferencia en el marcador era abrumadora y esto permitió que Juan Copa diera la orden de ralentizar el ritmo del partido y evitar un mayor desgaste. No obstante, la diferencia se aumentó después de la décima falta rival, que Arnau Xaus transformó en gol al ejecutar con maestría la falta directa. El Igualada marcaría en los minutos siguientes un gol de rebote, pero Arnau Xaus disiparía cualquier esperanza de remontada volviendo a cambiar por gol una falta directa.
A pesar del último gol de Marc González, el Liceo acabó el partido con muy buenas sensaciones y se llevaba de casa los dos puntos de la eliminatoria, que le permitieron mantener el factor pista.
Ahora se enfrentarán ante los catalanes este viernes a las 19:00. Les bastará un partido para hacerse con el título de campeones de liga cuatro años después de su último título liguero.