4 estrellas sobre 5
Terminal Young (2023)
Escribiendo esta reseña, aún no termino de clasificar esta película dentro de mi mente. No es cine experimental, ya que tiene hilo argumental, pero tampoco es cine del todo convencional. Se podría llegar a decir que es inclasificable.
Es una de las pocas películas que he visto en la que los personajes titubean, algo humano a más no poder. Hay tantos detalles como este que hacen la película tan distinta que no los podré enumerar todos, pero los que más me llamaron la atención sí que los mencionaré, ya que son incluso más importantes que la trama.
En primer lugar, me pareció ligeramente cómico y muy interesante el plan que hizo el personaje principal para la semana que tenía libre: ir a ver los puentes de su ciudad acompañado de la mujer que ama. Expandiendo lo que ya dije sobre la forma de hablar de los protagonistas, es de notar que titubean y repiten lo que ya han dicho continuamente. Por último, la directora Lucía Seles, grafómana, tenía intervenciones directas más o menos constantes en la película a través de pequeños versos con faltas de ortografía y mezcla entre el inglés y el castellano.
Personalmente, al entrar a la filmoteca ya esperaba algo rompedor, pero no en este estilo. Ya me había acostumbrado a un concepto concreto de cine experimental, hasta que llegó esta película. Quisiera agradecer a la Filmoteca de Galicia el servicio a la comunidad que realizan mostrando tantas películas de calidad tan a menudo y a tan bajo precio, fenómeno muy poco común. Aún así, desde mi perspectiva y la de algunos otros asiduos, se agradecerían ciclos o películas sueltas de algunos directores más consagrados, como Spike Lee, Chantal Akerman o John Waters.