5 estrellas sobre 5
Marty Supreme (2025)
Hace seis años, el director Josh Safdie conoció a Timothée Chalamet, lo que le llevó a escribir el personaje de Marty Supreme para él. Durante todo ese tiempo, en el que ambos participaron en distintos rodajes, nunca pararon de desarrollar la película. El actor practicó secretamente, ayudado por entrenadores y coreógrafos, sus habilidades de tenis de mesa, así como la actitud egoísta, pero a la vez de superación del personaje.
La película está inspirada en la vida de Marty Reisman, un hustler o estafador de tenis de mesa, que también ganó campeonatos mundiales. En el largometraje, al estilo de El buscavidas, se relata el camino del héroe, con sus fallos y tribulaciones, de forma épica, con una banda sonora llena de clásicos. El guión es excelente, pero se nota la larga preparación del personaje principal. La actuación de Chalamet es, de lejos, la mejor que he visto este año: transmite la motivación de Marty por alcanzar sus sueños, por encima de todo, de una forma tan apasionada que realmente llega al espectador.
Asimismo, es resaltable la impecable ambientación histórica, verosímil y, a la vez, de una gran belleza. Pienso que en las dos horas y media de película, no hay un plano feo, ni una secuencia aburrida. Por otro lado, las actuaciones secundarias también son brillantes, destacando la del cantante Tyler Okonma, también conocido como “Tyler the Creator”, que demostró su polifacética personalidad acompañando al “héroe” en sus peripecias. Otro elemento muy bueno de la película es que, al igual que se muestra su insistencia y sus logros para cumplir su sueño de ganar el campeonato mundial de Ping-Pong, se aprecian sus fracasos, y cómo sufren las personas de su alrededor cuando él se antepone siempre.
En definitiva, este es un ambicioso proyecto, que se llevó prácticamente a la perfección desde el inicio, y ahora los espectadores disfrutamos del producto final. Recomiendo a todos los lectores que se dirijan a sus cines de confianza y vean esta película en versión original subtitulada, ya que verdaderamente creo que Marty Supreme puede cambiarte la vida.
Por último, debo anunciar que no puedo continuar con la serie de críticas a películas nominadas a los Goya, puesto que no me es posible ver estas obras en ninguna plataforma, ni en el mismo cine. Es una pena, pero me quedaré sin ver algunos largometrajes que tenía ganas de experimentar, como Los domingos o Tardes de Soledad.