“Mañana es mejor”

“Y aunque me fuercen yo nunca voy a decir

Que todo el tiempo por pasado fue mejor”

 

Luis Alberto Spinetta
Luis Alberto Spinetta

Últimamente estoy viendo a muchas personas glorificar peligrosamente el pasado, especialmente sus momentos particularmente convulsos. Esto sucede porque todo recuerdo del ayer tiende a ser dulcificado. Es algo que el cerebro humano lleva a cabo; con el paso del tiempo, las emociones negativas asociadas a un recuerdo se desvanecen más rápido que las positivas. Está diseñado para detectar, almacenar y repetir patrones, priorizando la Familiaridad para ahorrar energía y predecir el entorno, incluso si esto implica reiterar conductas erróneas. Es decir, prefiere lo conocido antes que lo inexplorado. Por ello, no es de extrañar que muchas personas, ante la incertidumbre del presente, prefieren aferrarse a las certezas del pasado.

Sin embargo, esas certezas son, en muchos casos, no del todo ciertas. Muchos jóvenes creen cosas que no han vivido, contadas por una parte limitada de la sociedad, que experimentó acontecimientos de una manera diferente a la mayoría de la población. La información que nos llega principalmente de los eventos históricos es la versión de los ganadores, que, con mucha frecuencia, utilizan la historia para legitimarse, centrándose en sus logros y ocultando sus crímenes. Estos relatos, junto con la simplificación de problemas complejos, se valen de estrategias populistas para colarse en las opiniones de personas desorientadas. Ofrecen una explicación sencilla del porqué de los problemas de hoy. Esto también sucede debido a las cantidades ingentes de información con las que contamos, que eliminan toda capacidad de análisis. A mayores de que, el algoritmo que nos la muestra premia el contenido emocional antes que el veraz, y nos expone a contenido muy parecido entre sí, reforzando las opiniones preformadas antes que presentar alternativas. Esto es muy peligroso, pues muchos de estos relatos solamente buscan justificar resentimientos y sentimientos de odio.

Con esto no quiero decir que los tiempos anteriores no dispusieran de aspectos positivos, pero no debemos pensar que se quedaron allí. En el presente podemos disfrutar de todos ellos junto con más avances todavía. Si bien es cierto que hay mucho que mejorar; verdaderamente mucho, esas mejoras se encuentran en el futuro, no en el pasado. Eso es lo que el compositor argentino Luis Alberto Spinetta quiere expresar en su canción Cantata de Puentes Amarillos; que avancemos cara a un mañana mejor.

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