La vida sigue igual
El Aston Martin no funciona. Los primeros días de tests para la escudería británica se alejan mucho de las expectativas que había sobre el ARM26. El fichaje de Adrian Newey se presentaba como una oportunidad real de pelear por puestos altos de la parrilla y todos esperábamos un coche competitivo para esta temporada. Nada más lejos de la realidad…
El encargado de estrenar el nuevo monoplaza fue Lance Stroll, que tan solo pudo completar 36 vueltas debido a un problema en la unidad de potencia de Honda. Con apenas 200 km en pista, el Aston Martin resultó penúltimo, a 5 segundos del McLaren de Norris. El jueves no fue mucho mejor para Alonso. Si bien el asturiano pudo pilotar sin complicaciones técnicas aparentes, las prestaciones del Aston no invitan en absoluto al optimismo. El resultado de Alonso fue el mismo que el de Stroll: penúltimo, a 4 segundos del líder.
Tras su primera experiencia con el coche, Stroll aseguró que no se trata solo de un problema con el motor: “No es solo el motor. Es una combinación de factores. Motor, equilibrio, agarre. No es una sola cosa. Es una combinación”. Sin embargo, continúan pensando que pueden pelear por victorias a largo plazo, aunque admiten que tienen mucho trabajo por delante.
Tal vez el problema haya sido precisamente ese: las expectativas. Se lleva hablando mucho tiempo sobre el tercer mundial de Alonso, pero la verdad es que nunca ha sido una aspiración realista. El gran comienzo del Aston Martin en 2023 emocionó a todos los fans; fue una verdadera gozada ver a nuestro piloto favorito volver a pelear por los podios. Sin embargo, con el paso del tiempo, el soufflé fue bajando y los resultados empeorando. Las dos temporadas siguientes fueron muy distintas: Fernando dejó de jugarse los puestos altos para pasar a intentar sacar algún punto de cada carrera.
El fichaje de Newey, mediada la pasada temporada, revivió los ánimos en el garaje de los ingleses. Con el cambio de reglamento y el mejor ingeniero del paddock, las expectativas son altas. Y, a pesar de que aún es pronto para saber cómo se desarrollará la temporada 2026 del mundial de F1, se antoja complicado que veamos a Alonso en la parte alta de la clasificación.
Las expectativas nos han hecho mucho daño a los aficionados; han causado muchas decepciones… Pero son esas ilusiones las que dan emoción al deporte y las que nos mantienen enfrente de nuestra televisión, esperando volver a escuchar el himno español desde lo alto del podio.