Xbox y sus dudosas estrategias empresariales
Algo que es importante añadir para el futuro de este artículo es que durante los finales de la primera Xbox, Xbox invirtió en el modo online, mejorando mucho los servidores, aunque, claro, vino con un inconveniente, pues para jugar online requerías pagar una suscripción, práctica que las demás empresas siguieron poco después.
Con la siguiente consola Xbox, la Xbox One, Xbox tuvo mucho menos éxito que con la anterior por inconvenientes y una magnífica campaña hecha por parte de Sony con la común práctica que es prestar un disco de un juego a un conocido. Aunque lo más importante que pasó durante este período fue la introducción del muy conocido “Xbox Game Pass”, una suscripción por la que pagabas y te daban un catálogo de juegos de alrededor de 200 juegos, que iría cambiando continuamente. Esta suscripción fue un éxito rotundo hasta hace unos cuantos meses, cuando aumentaron considerablemente el precio para añadir una suscripción al “Club Fortnite”. Cabe añadir que durante todo el tiempo que tuvo el precio anterior siempre se le alababa como una suscripción buenísima que valía totalmente la pena en la mayoría de los casos.
Y ahora, el mayor de los problemas de la Xbox moderna. En 2020 se estrenó la nueva generación de consolas, la PlayStation 5 y la Xbox Series, que venía en dos modelos: una más barata que el precio estándar de la industria, pero con levemente menor potencia y sin lector de discos, y la otra con el precio usual y más completa. Los factores que contribuyeron a que Xbox “perdiera” esta generación fueron, primero, la escasez general de consolas, que contribuye a unos precios excesivos aún a día de hoy, que teorizo que se debe a que la empresa se quiere centrar en un modelo de negocio sin hardware, solo usando la moderna tecnología de juego en la nube y teniendo que pagar una suscripción para jugar; y segundo, aunque pueda parecer tonto, el nombre de las consolas. Desde mi experiencia personal relacionándome con gente de mi edad, al mencionar que tenía una Xbox One, ellos no tenían ni idea de qué consola era, así que les tenía que traducir a qué generación pertenecía. En este caso, Sony no se complicó y sencillamente las nombró en orden.
Por este y muchos otros errores que, si mencionase, nunca acabaría, es que cada vez creo más que Xbox como empresa creadora de hardware desaparecerá de aquí a unos cuantos años, ojalá que no.