2 estrellas sobre 5

Los amantes pasajeros (2013)

Foto publicitaria de la película

Esta es, indudablemente, la peor película de Almodóvar. Una “comedia” con unos gags graciosos que se pueden contar con los dedos de una mano. Es simplemente increíble el nivel que tiene esta película. Eso sí, yo sabía en lo que me metía; cuando vi el póster y algunos fotogramas de la película, supe inmediatamente que pertenecía a uno de los peores géneros del cine: la comedia comercial española. 

Una trama vaga, poco interesante, que en las películas graciosas se intercambia por chascarrillos. Pues bien, esta obra se queda con lo peor de cada mundo: un argumento sin desarrollar de la comedia y la falta de gracia del drama.

Es increíble pensar como un director tan respetable como Pedro Almodóvar pudo hacer La piel que habito (una de sus mejores películas, en mi opinión) e inmediatamente seguirla con una pieza del nivel de la saga Padre no hay más que uno, de Santiago Segura. Ni siquiera los grandes actores como Javier Cámara, Carlos Areces y Cecilia Roth consiguen divertir más de unas pocas veces al espectador.

Sin embargo, algo bueno hay que decir. Que todos los azafatos sean homosexuales da lugar a algún chiste gracioso y a un maravilloso baile, punto fuerte de la película. Además, se sigue apreciando ligeramente la esencia rebelde y controversial del joven Almodóvar en algunos chistes, pero ya no son los años 80 y en el año 2013, la situación es distinta. Es decir, esos chistes ya ni tienen gracia ni son suficientemente disparatados. Como le dijo André Bretón a Luis Buñuel, “Amigo mío, en nuestros días ya no es posible escandalizar a nadie”.